Aquí hallarás unos cuantos consejos prácticos basados en unos cuantos años de experiencia con las madres y también en la experiencia propia.

 

Controlar las visitas: Puedes enviar un mensaje a la familia y amigos sobre lo importante que es la intimidad para vincularos con el bebé y para recuperarte. Mejor delegar en la pareja la gestión de llamadas, whasap y visitas. Limitar las visitas a los más cercanos: padres, hermanos y mejor amiga del alma. Los amigos y compañeros del trabajo ya lo conocerán dentro de unas semanas.

A veces las visitas quieren coger al bebé por encima de todo, se lo pasan entre ellos como si fuera un peluche, pero tú sabes que es una persona que merece respeto y dignidad. Es natural que no toleres que lo separen de tí, escucha tus instintos. Puedes negarte a que te lo quiten de los brazos, ¡es tuyo!

No tienes que hacer el café a las visitas. Que vengan a ayudar, cocinar, poner lavadoras, barrer y fregar. Ya te encargas tú de tu hijo. Muchas veces las abuelas consideran que venir a ayudarte es tenerlo en brazos para que tú puedas hacer las faenas. ¡Venga ya!

 

Necesitas descansar: Dormir cada vez que duerme el bebé (si es el primero es posible, claro), mejor estar en contacto físico las 24 horas. Así tu bebé no está tan irritable, se calma más fácilmente y duerme más rato con lo cual tienes más posibilidades de descansar. Aunque la oxitocina natural nos ayuda a sobrevivir sin dormir, no se trata de supervivencia, queremos estar lo mejor posible y poder cuidar a nuestro hijo.  Ya no dormirás una noche seguida en mucho tiempo, por eso es importante aprovechar diez minutitos aquí, veinte allá, de pequeñas siestas.

Que te regalen unas horas de señora de la limpieza al día siguiente de volver a casa y que vuelva dos días después. Es más barato que muchos trastos que te regalan y luego no usas. Para mí fue un gustazo que viniera una señora a limpiarme la casa al día siguiente de nacer mis hijos, qué tranquilidad.

 

Dolor físico: Puede que tengas molestias en la vulva por heridas o puntos y en el ano por hemorroides inflamadas o que tengas una herida de la cesárea. Puedes usar la infusión de tomillo y cola de caballo (que es un gran antiséptico y antiinflamatorio) para hacer lavados cada vez que haces pipí, alivia y ayuda a que no escueza la herida al pasar la orina. Podemos poner compresas empapadas con la infusión heladas sobre la herida, o discos desmaquilladores congelados con la infusión para las hemorroides. También alivia mucho usar arcilla verde en el periné y hemorroides los primeros días, puede hacer la diferencia entre poder sentarse o no. Si se usa, sobretodo tres cosas: poner mucha cantidad muy cremosa, mantener húmeda con plástico de cocina y lavar muy bien cada 6 horas con la ducha y poner de nuevo.

Al tercer o cuarto día puede que tengas que ir al baño y temas el momento; puedes tomar aceite de lino o de oliva, o laxantes que conozcas ya desde el primer día para que te salgan más blandas las heces. También va bien comer mucha verdura.

Para el dolor de los entuertos podemos usar un saquito caliente sobre el abdomen con cuidado de que no toque los pies del bebé, también en el sacro y lumbares, que a veces quedan muy doloridos y al movernos parece que nos vayamos a desmontar. Se puede tomar ibuprofeno, no pasa a la leche, para consultar el uso de cualquier medicamento en la lactancia cuenta con la web: www.e-lactancia.org

 

Los pechos: Tanto si hay lactancia como si no, se hincharán al tercer o cuarto día y puede ser doloroso. No debería doler cuando mama el bebé; estés en el hospital o en casa, puedes pedir ayuda a asesoras de lactancia de tu zona, usar la aplicación móvil LACTAPP,  llamar al teléfono de consultas de ALBA desde la primera hora de vida. Tanto si hay lactancia exclusiva como si no, te puede ser útil.

Las tomas frecuentes mejoran la inflamación. También puede ayudar a ablandar los pechos el darte masaje tú misma. Para el pezón mejor usar aceite de oliva. Es muy útil poner hojas de col fresca (evitando zona del pezón), tiene propiedades antiinflamatorias y alivia mucho el dolor. Te quedarán cocidas en poco rato, mejor cambiar las hojas cada pocas horas.

Ten siempre agua a mano, ¡dar el pecho da mucha sed! (y hambre también).

 

Bajón del tercer día: es por los cambios hormonales que dan lugar a la subida de la leche. Puede causar sensación de tristeza, ganas de llorar… a lo mejor todo ha ido bien y no lo entiendes, o quizás el parto haya sido una experiencia algo traumática y sientes la contradicción de que deberías ser feliz con un bebé sano…  todo se junta con la falta de horas de sueño y el dolor físico o incomodidad y nos sentimos fatal.

Tú puedes hacer algo para sentirte mejor: lo primero es aceptar que puedes estar así, dí en voz alta todo lo que te hace sentir mal, desahógate, llora (con las lágrimas eliminamos cortisol), habla con una amiga que te escuche sin juzgarte y sin minimizar cómo te sientes. Puede ser útil escuchar música relajante, respiraciones, mantras o ejercicios de relajación.  También puede ayudarte conectar con otras madres que estén pasando por lo mismo que tú ahora.

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Mireia Marcos

Madre, Comadrona, Asesora de Lactancia