9mesesdevuelta-madre-de-dos

A muchas nos pasa que de golpe llega un día que el reloj biológico se pone a correr a un ritmo frenético y nos da por querer ser madre. Y por casualidades de la vida o, a veces, por elección, a algunas nos pasa que no solo conseguimos embarazarnos sino que además lo hacemos a lo grande, por partida doble o incluso triple.

Algunas saltamos de alegría, otras se llevan el susto de su vida, pero pasada esa primera ecografía lo asumes y empiezas a intentar prepararte para lo que vendrá.

¿Y qué es lo que vendrá? Pues así a priori te diré que lo único que es seguro 100% es que te enamorarás en modo dolby surround.

Hay mucho mal agorero, o generalmente mal agorera, por el mundo que te sueltan cosas tal que así:

  • Te acompaño en el sentimiento
  • Te compadezco
  • Búscate ayuda
  • Bufff… Ánimo, lo vas a necesitar.
  • Estás loca

¿Pues sabéis qué? Les podéis decir que no se preocupen, que no les vamos a llamar para que nos echen una mano. ¡Qué manía tienen algunos de llamar al mal tiempo!

Hablo con conocimiento de causa cuando os digo que no solo se sobrevive, sino que te das cuenta de que no es tan difícil criar a múltiples, que se puede y eres perfectamente capaz de hacerlo y además tiene hasta ventajas.

¿No te crees que tiene ventajas? Te digo varias:

  • Tienes dos bebés de la misma edad, lo que implica que irás avanzando con ambos al mismo ritmo (o casi).
  • Acostumbran a acompasar ritmos de sueño y comidas en poco tiempo.
  • Superas la fase de madre primeriza de golpe y te vuelves muy práctica (por ejemplo: ¿esterilizar? ¿eso qué es? En esta casa se lavan las cosas con agua y jabón).
  • Te sale más barato contratar una canguro que llevarles a la guardería.
  • El agua que gastas de más en lavadoras lo ahorras en la hora del baño porqué les bañas a la vez.
  • Puedes conseguir regalos compartidos y que no te llenen tanto la casa de trastos.
  • Llega un momento que juegan juntos y tienes tiempo simplemente para contemplarles.

Además pasas a ser la admiración de todo tu entorno. Eres madre de dos (o más) y te conviertes en un ser superior de golpe. Todo el mundo comenta de lo que es capaz su amiga madre de mellizos (tiene dos y es capaz de leer un libro al mes, no llega nunca tarde y eso que tiene que arreglar a dos niños, tiene buena cara aun teniendo a dos bebés). No me preguntéis el por qué, pero os hablo de experiencias reales, se nos considera superwomen solo por haber gestado, parido y criado a dos o más peques. Aunque no queramos que nos consideren así ni busquemos esa admiración, viene dado y ya que no podemos evitarlo, aprovechemos para que nos suba el ego.

Oye, y si tenemos un mal día y queremos quejarnos, nos merecemos hacerlo por partida doble también, que nos lo hemos ganado.

Y ahora con un toque de humor, pensad en las calorías que quemamos al amamantar a dos bebés a la vez, o lo fuerte que te pones al cargar a un bebé en cada brazo o arrastrar un carrito gemelar, que no todo el mundo es capaz de arrastrar 50kg entre niños, carrito y lo que se llega a cargar en la cesta bajo la silla de paseo durante una hora por la mañana y otra por la tarde.

La habilidad para ampliar el campo de visión y tener controlados a los peques, o la capacidad de anticipación que ganas.

En definitiva chicas, nada de asustarse, que con organización y paciencia se sale de todo, y recibir besos y abrazos en estéreo llena de energías de una manera que no os podéis ni imaginar.