Después del parto a la mayoría de las mujeres les cuesta un tiempo pensar en que tarde o temprano reanudarán las relaciones sexuales y por lo tanto pensar qué método utilizarán para evitar un nuevo embarazo. Pero un día vuelven las ganas de volver a compartir la sexualidad con nuestra pareja, y es importante escoger previamente el método anticonceptivo que mejor se nos adapte.

La lactancia materna, el sistema anticonceptivo natural: De entrada el cuerpo ya tiene un sistema anticonceptivo hormonal de serie si se amamanta de forma exclusiva.  Pues al menos durante los primeros 6 meses después del nacimiento las hormonas que actúan para que se fabrique la leche anulan a las hormonas implicadas en la fertilidad y en el deseo sexual. De modo que la posibilidad de embarazo durante ese período varía entre una y dos posibilidades entre 200. Una vez vuelve la menstruación, se reduce la frecuencia o duración de las tomas, se suplementa con leche artificial o se introduce  alimentación complementaria es necesario utilizar otro anticonceptivo compatible con la lactancia materna.

Las píldoras que contienen estrógenos no son compatibles con la lactancia: Reducen la producción de leche, a menudo de forma drástica. Aunque algunos profesionales de la salud las recomiendan para madres lactantes argumentando que si el bebé es mayor de 6 meses no hay problema porque ya come otras cosas la mayoría de madres prefiere usar un método hormonal que no disminuya su producción.

Además existen otros métodos hormonales basados en la progesterona que no afectan la producción y también son muy eficaces.

La única “ventaja “ de la píldora combinada con estrógenos respecto a la píldora de solo progesterona es que provocan un sangrado mensual parecido a una menstruación. Se sabe que la mayoría de mujeres vive con angustia la ausencia de regularidad en la menstruación y eso es algo que puede suceder cuando se usan métodos anticonceptivos hormonales basados en solo progesterona.

La progesterona como anticonceptivo en el postparto: Los métodos hormonales de progesterona son aptos tanto para las mujeres que amamantan como para las mujeres que no amamantan.

Existen diversos modos de aplicación : la inyección trimestral (Depoprogevera), las pastillas de toma diaria (Cerazet o Azalia), el implante subdérmico (Implanon), la pastilla del día después: Postinor, Norlevo o EllaOne.

La inyección trimestral como su nombre indica se pincha cada tres meses y es de alta eficacia.

Las pastillas de progesterona se toman a diario sin descansos. Hay 28 en cada blíster y cuando se terminan se inicia al día siguiente uno nuevo.

El implante se inserta bajo piel en una zona del brazo poco visible previo aplicación de anestésico local para que no duela. La progesterona se va liberando lentamente y tiene un efecto de 3 años de duración.

La pastilla del día después o anticoncepción de emergencia se toma excepcionalmente cuando se ha tenido una relación sexual desprotegida. Se toma después de la relación sexual no protegida idealmente antes de las 24 horas y siempre antes de las 72 horas. Son de venta libre en farmacia y en muchos centros de salud se dispensa de forma gratuita.

También existe de nueva generación la pastilla de los 5 días después: Acetato de Ulipristal, que se vende solo con receta médica y funciona como antagonista de la progesterona con lo que puede impedir el implante del embrión.

¿Qué pasa con la regla durante el tratamiento anticonceptivo hormonal con progesterona?

A diferentes mujeres les suceden diferentes situaciones muy variables. Algunas tienen spotting (sangrado muy escaso de solo tener que llevar salvaslip) durante semanas. El spotting, si ocurre, suele suceder al principio del tratamiento y no se suele alargar más de tres meses. Algunas mujeres tienen la menstruación de forma irregular. A otras les desaparece durante largo tiempo. Otras mujeres tienen su regla cada mes con normalidad. Todas esas posibilidades son normales. En todo caso si sucede un sangrado como una regla o superior por más de 15 días se debe consultar al profesional que pautó el medicamento.

Contraindicaciones:

No se debe comenzar el tratamiento antes de 21 días tras el parto porque hay mayor riesgo de trombosis.

No deberían tomar anticoncepción hormonal las mujeres que tienen antecedentes de trombosis venosa, las que son fumadoras y las que sufren migrañas .

No existe límite de edad mientras no haya llegado la menopausia.

Conviene que un profesional de la salud valore si existen otras contraindicaciones, aunque se sabe que los anticonceptivos de una sola hormona son muy seguros.

Efectos secundarios:

Los efectos secundarios que suceden solo a algunas mujeres son leves y reversibles dejando de usar ese método. Los más frecuentes son sequedad vaginal, disminución del deseo sexual y labilidad emocional. Algunos testimonios de mujeres  explican que emocionalmente se sentían como en síndrome premenstrual alargado en el tiempo.

El mito de que los métodos hormonales engordan: Existe cierta tendencia a retener líquidos y por ello algunas mujeres pueden ganar alrededor de uno o dos kilos más de peso. Si ganan más no es a causa del método hormonal.

También existe el mito infundado de que no se deben usar estos métodos de sólo progesterona por más de dos años porque existe riesgo de desmineralización ósea.

Inma Marcos Firma

Inma Marcos, comadrona