Ser madre es duro. La maternidad, criar a un hijo y amamantar son tareas que requieren mucho esfuerzo. Muchas mujeres se sorprenden los primeros días de vida con la realidad de la maternidad y la lactancia: están agotadas, dicen no poder más y muchas se arrepienten del lío en que se han metido.

“Mi bebé tiene 6 días, estoy muy cansada. No puedo más nadie me había dicho que esto sería tan duro. No tengo tiempo para nada, no tengo tiempo ni para ir al baño….”

Seguramente has sido una mujer independiente antes de ser madre, has salido y entrado de tu casa cuando te ha dado la gana, has cuidado de ti y has disfrutado de libertad para planear tu vida.

¿Y ahora?

Ahora te encuentras cuidando a un bebé 24 horas al día, no tienes tiempo para descansar, no duermes, no tienes tiempo para ti… Tus prioridades pasan a un segundo plano y el bebé ocupa todo. Y las dudas las incertidumbres empiezan a surgir.

Para poder criar necesitas ayuda, necesitas sentirte apoyada. Hay que cuidar al cuidador, y no hay mayor cuidador que una madre. Así que aprende a pedir lo que necesitas, no te vayas por las ramas y pide exactamente lo que quieres.

Para tener éxito en tus demandas usa frases asertivas para expresar que sientes y les que permitan entender exactamente que te hace falta:

“Estoy muy cansada/nerviosa/sensible te agradecería si pudieras limpiar/cocinar/poner la lavadora/aguantar al bebé para que me pueda dar una ducha y de esta manera me ayudarás mucho y me sentiré mejor.”

  1. En primer lugar expresas como te sientes
  2. Dejas claro qué es lo que te hace falta
  3. Aclaras que lo que van a hacer es muy útil para tu bienestar emocional o físico y se lo agradeces.

En ocasiones, nos podemos sentir mal al no llegar a todo, al no ser capaces de hacer por nosotras mismas todo lo que supone criar a un bebé, pero la realidad es que la lactancia y la crianza son tareas pensadas para ser compartidas, no para vivirlas en solitario.

Y puedes estar segura de que la mayoría de familiares quieren hacer algo para ayudate y muchas veces no saben qué hacer, y necesitan que les dejes muy claro el camino.