¿Qué son las dietas Detox?

Las dietas detox o de desintoxicación son estrategias de dieta populares que se realizan con la finalidad de eliminar toxinas y favorecer la pérdida de peso.

 

Detox everywhere

Lo cierto es que este tipo de dietas están muy en auge en la actualidad. Son mencionadas en revistas, páginas webs, carteles publicitarios… Por famosos o influencers de las Redes Sociales que promocionan productos o este tipo de alimentación bajo la premisa de adelgazar de forma rápida y sin esfuerzo.

 

¿Estas dietas cumplen su propósito? ¿Son indicadas para el posparto?

Estas dietas se basan en muchas ocasiones en ayunos o en la toma de ciertos zumos Detox y a menudo, implican el uso de laxantes, diuréticos, complejos vitamínicos y de minerales o “alimentos que limpian el organismo”.

Rara vez las dietas de este tipo especifican las toxinas que se eliminan siguiendo estas pautas y mucho menos entran a señalar bajo qué mecanismos lo hacen.

Un reciente estudio  revisaba la evidencia de este tipo de dietas y concluía que los estudios publicados al respecto sobre estas dietas tienen muchas limitaciones y que no existen pruebas para apoyar su uso para eliminar toxinas o disminuir el peso.

Coincido plenamente con los autores del estudio al apuntar que teniendo en cuenta la popularidad de estas dietas, los consumidores y los profesionales sanitarios deben estar mejor informados sobre sus posibles riesgos y beneficios, y que la legislación debe proteger a los consumidores.

 

El cuerpo humano, un sabio en esto de “desintoxicarnos”

Nuestro organismo cuenta con mecanismos para eliminar algunas de las toxinas o sustancias contaminantes a las que estamos expuestos. El hígado, los riñones, el sistema gastrointestinal, la piel y los pulmones son los encargados de eliminar estas sustancias no deseadas. Aunque dependen de la sustancia química de la que hablemos, una de las formas que utiliza es convertirla en una forma menos tóxica o soluble en agua que permita eliminarla a través de la orina.

Se sugiere que algunas sustancias que contienen ciertos alimentos podrían ayudar a eliminar algunos compuestos como los metales tóxicos. Aunque se requiere mucha más investigación para poder afirmar con rotundidad que esto sea así.

De todas formas, a los componentes a los que se le atribuye esta propiedad, están en su mayoría en frutas y en verduras. Que estos grupos de alimentos sean la base de nuestra alimentación sí ha demostrado tener beneficios para nuestra salud. Pero no si se hace solo de forma puntual y mucho menos a través de batidos milagro.

 

¿Son perjudiciales?

Como Dietista-Nutricionista desaconsejo este tipo de dietas por los siguientes motivos:

  • No son personalizadas. Es decir, son dietas que no tienen en cuenta tus características de salud y físicas, ni todos los factores que componen tu vida diaria (tipo de trabajo y horarios, las personas con las que convives, tus apetencias alimentarias, alergias, intolerancias, patologías existentes, estado nutricional…).
  • Son dietas de escaso valor nutricional y pueden conducir a un consumo excesivo de ciertas sustancias, como los laxantes o diuréticos, con graves repercusiones en tu salud o que incluso pueden interaccionar con la toma de ciertos fármacos. Algunos planes Detox advierten incluso de algunos efectos adversos como dolores de cabeza o cambios de humor.
  • No logran la adherencia a unos buenos hábitos alimentarios. El objetivo de estas dietas además de eliminar toxinas, es que pierdas peso de forma rápida. Un ayuno o alimentación basada en zumos no se puede ni debe mantener por mucho tiempo. Por lo tanto, estaríamos acudiendo a soluciones rápidas que ni siquiera incluyen una forma saludable de mantener el peso perdido.
  • Generan frustración. Si haces estas dietas u otras que no se adaptan a ti y a tu forma de vida, no podrás mantener los resultados. Es más probable que recuperes el peso perdido y puedes entrar en un círculo que te llevará a realizar de nuevo una dieta rápida y a volver a recuperar el peso. ¿Qué conseguimos con ello? Generar sentimientos de frustración y culpabilidad por no haber logrado nuestro objetivo, un objetivo que además deberíamos replantearnos:¿perder peso o ganar salud?
  • La prohibición de determinados alimentos puede crear ansiedad o sentimiento de culpa si se consumen. Es decir, provocar más sentimientos negativos.
  • Si tu bebé está tomando lactancia materna, es importante que tengas en cuenta la ingesta de ciertas sustancias que en ocasiones se recomiendan en estas dietas y pueden entrañar riesgos también para él (como es el caso de determinadas algas por el exceso de yodo).
  • Des o no lactancia materna, es importante que tu estado nutricional y de salud general sea adecuado para hacer frente a esta nueva etapa que representa el posparto. Además, piensa que a partir de ahora hay un miembro más en la familia que debe tomar ejemplo de cada uno de nuestros hábitos.

 

Para recuperar el peso anterior al embarazo, ¿qué hago?

Mi recomendación es que si deseas perder peso o cambiar tus hábitos alimentarios, acudas a un Dietista-Nutricionista. Éste te aconsejará también cómo tratar de evitar ciertas sustancias más tóxicas contenidas en algunos alimentos (recomendando ciertas limitaciones o formas de cocción más adecuadas) sin que esto perjudique a tu salud. Pero es importante que tengas en cuenta que se trata de adoptar un estilo de vida saludable, por lo que otros factores como el emocional o la actividad física, juegan un papel fundamental en este cambio. Así que no dudes en contactar con profesionales que te ayuden a ello (Psicólogo y Profesional de Ciencias de la Actividad Física).

c-9mesesdevuelta-iria-quintans

Iria Quintáns, Dietista-Nutricionista