Hoy os queremos hablar de un tipo de posparto especial: el postoperatorio de la cesárea. La cesárea es una cirugía mayor, pero su principal particularidad, a diferencia de otras cirugías, es que aquí se espera mucho de la paciente. Y es que aquí entra en escena un recién nacido que necesita comer, que lo cojan en brazos, que le cambien el pañal, etcétera. El papá u otro acompañante deberá encargarse de todo lo que sea posible, dejando para la madre algo muy importante que solo puede hacer ella: darle el pecho. Con tranquilidad, la recuperación será mucho más rápida y agradable. Los familiares y amigos de una mujer que ha dado a luz por cesárea han de ser conscientes de sus necesidades, procurando hacer visitas cortas que no interrumpan su descanso y su recuperación.

La madre saldrá de quirófano feliz, pero todavía bajo los efectos de la anestesia (generalmente epidural o intradural, es decir, de cintura hacia abajo) y con una sonda urinaria en la vejiga. Durante las primeras horas necesita estar más controlada, vigilando que no haya ningún sangrado, que sus constantes vitales sean correctas y que no tenga dolor. Lo ideal es que esta vigilancia no implique que deba separarse de su bebé, pero a día de hoy esto no se garantiza en todos los centros hospitalarios (por lo que recomendamos tenerlo en cuenta en el momento de elegir hospital para dar a luz).

Cuando desaparece el efecto de la anestesia se puede llegar a sentir bastante dolor, por lo que las enfermeras de planta irán administrando los calmantes que se necesiten a través de la vía venosa, que se deja colocada generalmente hasta el segundo día. Tras 12-24 horas se retira la sonda vesical, y llegará el momento de empezar a moverse poco a poco, intentar levantarse para ir al baño, etcétera.

Una vez pasadas las primeras 48 horas el cambio es espectacular: el dolor se controla muy bien, la madre se mueve mejor, puede atender a su bebé, ya se ha podido duchar, etcétera. Así pues, teniendo en cuenta que permanecerá en el hospital entre cuatro y cinco días, es de agradecer que las visitas se demoren hasta el segundo o tercer día.

¿Cómo nos las apañamos con la lactancia tras una cesárea?

Los primeros días no es fácil, ya que moverse es una aventura. Generalmente la primera toma se hace con la madre tumbada boca arriba, un poco como se puede (incluso algunos maman en el mismo quirófano), vigilando que el bebé no quede encima de la barriga si hay dolor. Si se encuentra bien puede girarse un poco hacia un lado, colocando al bebé también de lado de cara a ella. En estos momentos es imprescindible que haya alguien pendiente de la madre y del bebé, controlando que la nariz del bebé quede despejada y garantizando que no se pueda caer. Es posible que la madre esté cansada y sus reflejos no estén al cien por cien. Con almohadas se puede ayudar a conseguir una postura óptima y cómoda para todos. Después, a medida que la madre vaya ganando agilidad, se pueden alternar las posturas tumbada y sentada.

 

¿Es cierto que la leche tarda más en subir tras una cesárea?

Si nadie separa al bebé de su madre, se les deja juntos piel con piel y se les brinda un apoyo correcto para iniciar la lactancia precozmente, la leche no tiene por qué tardar más en subir. En cambio, si por motivos burocráticos o médicos hay separación y se demora el inicio de la lactancia, sí que puede ser cierto. De todos modos, con una buena técnica y un buen apoyo todo tiene solución.

Tras cuatro o cinco días la nueva familia se marcha a casa. Los puntos se mantienen entre cinco y diez días. No hay que hacer gran cosa con la herida, simplemente mantenerla limpia y seca, aplicando como mucho una solución antiséptica una vez al día. La recomendación de descanso y evitar esfuerzos se mantiene durante los primeros días, iniciando las actividades cotidianas de forma progresiva, avanzando cada día un paso más. Y siempre, como en cualquier posparto, deberá reservarse un momento del día para tumbarse y descansar un rato. Aproximadamente en tres semanas se estará haciendo una vida normal, pero esto es muy variable y dependerá de cada mujer.

Y hasta aquí todo lo que os queríamos contar acerca de la recuperación tras una cesárea. Sobre todo, lo más importante es respetar el descanso de la madre y del bebé e intentar restringir las visitas al máximo hasta pasados un par de días.

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Laura Rodellar, Médico especialista en Obstetricia y Ginecología